Calendario Deportivo

miércoles, 19 de agosto de 2009

Etapa 3 - Camino Primitivo 2009

ETAPA 3.- Tineo – Berducedo : 42 Km.

Nos levantamos muy temprano y comenzamos a curarnos las heridas. La ampolla de Emilio tiene mala pinta, y decide cambiar las botas por unas zapatillas de deportes, mientras que al Bombero le van aumentando los dolores así como sus ampollas.

Más entero parece Justo. Salimos sobre las 6,45h. en un día con niebla. Iniciamos la etapa por el pueblo, hasta que una vez pasado el Ayuntamiento, a mano derecha, vemos por primera vez la flecha amarilla que por una empinada cuesta nos introduce en un precioso camino, ganando altitud hasta situarnos por encima de la niebla, con una vista fantástica. Alcanzamos el alto y desde aquí bajamos por un sendero entre pinos que nos conduce hasta el Monasterio cisterciente de Santa Maria Obona, de estilo románico, donde nos dejamos hacer unas fotos y proseguir nuestro camino, de nuevo entre pinos e inmensa arboleda, pero de momento no nos encontramos barro. En el mismo nos encontramos con algún otro peregrino que nos acompañan unos cuantos kilómetros, pero al ser pareja su ritmo es muy diferente al nuestro. Anduvimos un buen tramo hasta Campiello donde desayunamos en un bar, frente por frente de Casa Herminia. Muy amables. Aprovechamos el descanso para cuidar de nuevo las heridas del Bombero.

Una vez curadas y desayunados comenzamos de nuevo la etapa, hasta alcanzar Borres, no sin antes pasar por una zona embarrada que nos obliga a “transportar” a Emilio para que no se manchara su calzado, el muy “pijo”.

Comenzamos un pequeño ascenso y en un cruce el Camino nos ofrece dos alternativas 1.- Hacia Pola de Allande y 2.- Ruta de los Hospitales, siendo esta última la que vamos a realizar.
Antes de iniciar esta dura alternativa nos cargamos de energía positiva en una ermita que hay justo antes del inicio del ascenso. 15 Km. inhóspitos nos esperan y donde el Camino nos pondrá a prueba, donde tan solo existe la posibilidad de reponer agua en la única fuente que nos encontramos en la subida al paso de una verja. Todo lo demás es naturaleza viva, poderosa, inmensa, donde sus únicos dueños son los asturcones y el ganado. Alcanzamos la primera cima y decidimos descansar a comernos un bocadillo, que previamente habiamos adquirido en Campiello, en una loma con un fuerte viento. Continuamos nuestra ascensión. Senderos muy técnicos, donde Emilio iba sufriendo sin articular palabra, por lo menos que nosotros escucháramos pues por dentro iria acordándose de …….. Alcanzamos el Alto del Hospital de Fonfaraón y al horizonte divisamos unas aves que volaban en circulos aprovechando las corrientes cálidas. Para Justo cernícalos para el Bombe buitres, y al llegar a lo alto pudimos comprobar que se trataban de un nutrido grupo de buitres, que estaban reposando junto a una laguna. El vuelo de los mismos al escucharnos fue inmenso, espectacular.

Llegamos a lo Alto del Puerto del Palo y ahora iniciamos el descenso por un camino muy técnico, conduciendonos hasta Montefurado, donde tuvimos la ocasión de conversar con el único habitante de la aldea, explicádole tras su pregunta que la barra servia de guia para Emilio, que era invidente, y acosejándonos que cogiéramos el coche linea hasta Berducedo ó bien coger la carretera que daba menos vueltas hasta el próximo pueblo: Lago. Elegimos esta segunda opción, no sin antes ponernos de nuevo el poncho pues comenzó a llover. Anduvimos unos metros y paró de llover. Emilio no dejaba de preguntar si quedaba mucho para el “ambergue”, palabra ya acuñada por el grupo.

Continuamos por carretera y en un tramo Emilio se dobló el tobillo, descargando en ese momento toda su adrenalina. Pasado ese momento continuamos por carretera hasta Lago, donde descansamos un poco, y de nuevo se comenta que las jornadas son muy largas, que esto no puede ser y como me siento aludido respondo, con cierta acritud, que tan solo tenemos 9 dias y que las jornadas se han ajustado a este periodo. Preguntamos qué camino es mejor hasta Berducedo, indicándonos que la mejor opción es el camino en vez de la carretera. Eso hacemos y llegada a Berducedo muy tarde, donde alcanzamos el humilde albergue, que tiene por casualidad 4 camas disponibles y dispone de cocina. !!! Esta etapa se merece un abrazo ¡¡¡¡ dice Justo y los cuatro nos abrazamos. Llegamos muy cansados y por primera vez veo los rostros de mis amigos abatidos. Dejamos nuestras mochilas y nos ponemos a curarnos las heridas. Algunas ampollas se han recrudecido, otras se han curado, otras han salido de nuevo. Bajamos a un supermercado situado a 200 mts para comprar comida y Justo nos prepara unos spaghettis que nos saben a gloria y que compartimos con unos peregrinos, no recuerdo en estos momentos de donde venían, explicádole que Emilio era invidente, reconociéndonos el valor y mérito que tenía. Después de la cena Justo y Emilio, deciden irse a dormir mientras que el Bombero y yo nos acercamos al bar a tomarnos unos orujitos. Eran las 22,20 h. y una insólita claridad iluminaba esa noche. Nos encontramos con los peregrinos del albergue y compartimos con ellos la última hora del día.

Volvimos al albergue haciendo Bombero y yo elucubraciones de la jornada. Que dura ha sido, a Emilio cómo lo ves, Justo va bien, a mi me duelen mucho los piés, que son muchos kilómetros, que disponemos de pocos días, etc…

Cuando llegamos todo el mundo estaba acostado y nosotros en silencio ocupamos tambien nuestros catres para descansar de esta dura y apasionante jornada.

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